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COMPRAR UNA VIVIENDA

QUIERO COMPRAR UNA VIVIENDA

Somos Pedro y Lola y queremos contaros nuestra experiencia en el proceso de compra de nuestra nueva vivienda. Cuando pensamos en comprar una vivienda nos dimos cuenta que no solo existe un gasto económico, sino también un desgaste psicológico. Costa Golf Guadalmina S.L. ha sido una gran ayuda para este proceso, nos han asesorado con un trato cercano, lo que ha conseguido que confiemos plenamente en ellos.

LA DECISIÓN

Llegó el momento, hemos analizado nuestra situación actual y tras muchos ratos de salón, sofá y patatas fritas de supermercado, hemos acordado los dos, abandonar el estatus de inquilinos y pasar al siguiente nivel, Propietarios de vivienda de titularidad compartida con un banco.

Hemos invertido dos años de nuestro tiempo y parte de nuestro salario en el alquiler de una vivienda, cierto es, que es muy chula y que está en una bonita urbanización con jardines y piscina, pero también es más cierto que ese dinero no lo recuperaremos jamás. Lola y yo hemos calculado que invirtiendo el 35% de nuestros sueldos, podremos comprar una vivienda. Sabiendo que los sueños son una de las pocas cosas en la vida que tenemos gratis, hemos dejado volar nuestra imaginación. Soñando y soñando, hemos comprado en nuestro sueño, una mansión con todo tipo de lujos  y detalles.

Lola imaginó un Jacuzzi en el jardín junto a la piscina, siempre es conveniente un baño de burbujas antes de los ejercicios de natación. Yo por mi parte, me pedí un gimnasio, con  las mismas máquinas de cardio y musculación que existen en el gimnasio “Ener-xia”,  además de  una sala recreativa para colocar mi nueva Play Station  y jugar al FIFA 2016 con los amiguetes, las tardes-noches de los sábados. Todos los cuartos, tres en este caso, tendrán grandes armarios o vestidores donde colocar todo el surtido de nuestra ropa casual y también la de las fiestas que ya no caben en las cajas del piso de alquiler. La cocina debe tener todas las comodidades y los últimos modelos de electrodomésticos, a ser posible de alguna conocida marca alemana, no faltará la Termomix. Además, en el salón las conexiones de electricidad, sonido e imagen, deben estar ocultas para que no queden los cables vistos y repletos de pelusas, que tanto fastidian a Lola.  Y por último, una plaza de garaje doble. Doble, pues, aunque actualmente solo tenemos un coche, es probable que pronto nos afiancemos otro para poder desplazarnos cada uno por nuestra propia cuenta.  No recuerdo si nos ha quedado algo por añadir, pero lo que no perdono es sin duda el home cinema con sistema de sonido envolvente y pantalla plana de 52″.

LA SELECCIÓN

Como ya está tomada la decisión, finalmente nos hemos ido a la agencia inmobiliaria que mis padres me recomendaron, se llama Costa Golf Guadalmina, SL. para que nos informen y asesoraren  de  los trámites y requisitos necesarios, para hacer realidad nuestro sueño de comprar una vivienda. Nos recibieron amablemente y rellenamos un cuestionario con nuestras necesidades y gustos. Bueno, tras unas cortas pero claras explicaciones, nos ayudaron a entender que no podemos comprar aún el “casoplón” que en nuestro delirio, habíamos poseído y disfrutado  virtualmente durante un corto espacio de tiempo, y  que al igual que nos imaginamos  desapareció sin dejar rastro.

La Agencia nos explicó que, para acceder a un pisito en uno de los barrios más populares de nuestra ciudad, tendríamos primero que haber ahorrado casi treinta mil euros. Nosotros no hemos visto esa cantidad de dinero junta ni en pintura. Entonces y para encontrar respuesta a nuestra petición, la agencia nos propuso la compra de un piso más pequeño donde solo teníamos que aportar la mitad que en la propuesta primera. Ahora sí, ahora si podemos empezar a construir nuestro sueño. Los pisos que hemos visitado y que entran dentro de nuestras posibilidades, son en su gran mayoría pisos antiguos. El comercial de la agencia nos informa que, por unos pocos de miles de euros, podemos arreglar el baño, cambiar las ventanas de toda la vivienda por otras de aluminio y doble cristal. El agente parece bastante instruido pues nos aclara que, con esos pequeños cambios, la calificación del certificado de eficiencia energética aumentaría al menos dos letras. Nosotros no sabemos a qué dos letras se refiere el agente, pero estamos seguros que  la W nos queda muy lejos.

Andrew que así se llama el agente de la inmobiliaria Costa Golf, mantiene su nombre inglesado aunque se apellida García, y se apellida así  porque su padre era de la Línea, pero su mama era llanita y conserva las dos nacionalidades. Él no obstante insiste en que se identifica más con su parte española  que con la británica,  que aquí tiene más  kilómetros de carretera para  conducir su moto BMW que es su principal hobby. Le encanta la subida a Ronda, como a todos los moteros de la zona, y los fines de semana, nos dice, suele viajar en moto con su pareja y varios amigos con los que comparte la misma afición.

El tipo además de vender inmuebles, es especialista en Administración de Fincas en Urbanizaciones y Comunidades de Propietarios. Nos ha enseñado ya cinco pisos en diferentes zonas de la ciudad, que se ajustan a nuestras posibilidades. Finalmente  nos vamos a decidir por un pisito de dos habitaciones,  con 85 metros cuadrados y una terraza de 12. El edificio tiene ascensor  y parece que los vecinos lo cuidan bien. Hemos  preguntando a una pareja de vecinos jóvenes que encontramos en el portal y hemos podido saber, que la comunidad no dispone de piscina. Este pequeño detalle no nos frena a la hora de tomar nuestra decisión, pero donde Lola tiene razón, es en que no hay garaje en el edificio. Bueno, nos consuela el hecho que ningún otro vecino del edificio tiene garaje  por lo que estamos todos igualados en ese sentido. Salvados estos pequeños escollos, hemos decidido que nos quedamos con este de la calle Florida.

LOS TRÁMITES

Ya hecha la selección de comprar una vivienda, nos fuimos a buscar la financiación a diferentes bancos. Siempre nos atendía un Director. Algunos iban trajeados, pero otros mostraban las camisas sacadas por fuera de la cintura del pantalón, con cercos de sudor en las axilas y la corbata floja les colgaba del cuello. Nos pidieron los contratos de trabajo, las nóminas, las declaraciones de la renta, tuvimos que rellenar un montón de formularios; también deberíamos de pagar un seguro de vida y otro para la vivienda, domiciliar varias facturas de los suministros, etc.

La ilusión de Lola no bajó de intensidad, yo también me sentía todavía animado e ilusionado. Ya discutíamos sobre qué empresa sería la más apropiada para ejecutar las reformas, reformas que por cierto no podíamos acometer de momento,  puesto que seguramente  no nos quedará dinero tras   firmar de las escrituras de compra.

El banco una vez aclarado el asunto de nuestras responsabilidad y una vez estampadas nuestras firmas en todos aquellos formularios, nos hizo el esquema a seguir para comprar una vivienda.

Primero y para someter la operación a los gerifantes del departamento de riesgos del banco, necesitan que la vivienda la valorase un tasador, que  por cierto debíamos de pagar nosotros. De esta forma se aseguran que el valor del piso  es al menos un treinta por ciento más que el importe que ese banco nos prestaba.

Si la  tasación resultara positiva  el siguiente paso sería que nuestra propuesta entraría  en un lugar  denominado según ellos  “el circuito”. Esto quiere decir, y no me lo invento yo ni Lola, es lo que he podido saber del banco; que el circuito es el lugar donde virtualmente nos colocan hasta que nos fijan la fecha para la firma de a compra en la Notaria.  Esa es otra…..  La Notaría; y digo yo, para que hay que pagar al Notario si ya he firmado cientos de papeles en el banco y el contrato. Lo cierto es que no sacamos nada en claro y la financiación estaba creándonos muchas dudas sobre la compra  o no,  de nuestra vivienda.

CONTRATO y ESCRITURAS

Ahora volvemos con la Agencia y firmamos un contrato que ellos denominan de arras penitenciales. Oír el nombre con el que se designaba  el contrato, “Contrato de arras penitenciales” nos  producía una sensación como el que va a firmar su propia condena. El director de la Agencia, Don Cosme,  nos explicó el porqué de ese tan lúgubre nombre aclarando que las arras penitenciales también se denominan Arras de desistimiento, y se deben expresar con claridad en el contrato, de manera que:

  • Si la parte compradora incumpliera las obligaciones contraídas en el contrato o desistiera del mismo, perderá las sumas abonadas.
  • Si fuera la vendedora quien no cumpliera con los términos acordados o decidiera no continuar adelante con la venta, abonará a la compradora el doble de las cantidades percibidas.”

Vaya, que si los vendedores  cambian de idea y no nos quiere vender el piso ¿nos pagan el doble?, pues nada que cambien, que cambien de idea y así nosotros ganamos el doble.

Le explicamos a Don Cosme el problema de la financiación. El nos hizo algunas preguntas sobre nuestra situación laboral y económica y finalmente nos aconsejó una entidad bancaria diferente, que colaboran con ellos y suelen tratar muy bien a sus clientes.

Fuimos al banco que Don Cosme nos recomendó, La Caja Rural General, ¡Vaya tela, que cambio!. El Director, un tipo más bien joven, de unos 40 años aproximadamente, respondía al nombre de Pablo. Nos atendió de maravilla, tanto fue así que yo entendía todo lo que me explicaba sobre las condiciones del préstamo, las posibles deducciones que podríamos obtener por contratar algún producto del banco, como seguro de hogar, de vida etc. El tipo de interés, increíblemente, bajaba más de un punto en comparación con las ofertas que las anteriores entidades bancarias nos habían ofrecido; ¡bueno, bueno, I love you Caja Rural General!!!!!!

Si además domiciliamos las nóminas, nos rebajan 0,5 % del tipo de interés anual, todo son facilidades. ¿Dónde firmamos? Le dijimos a Pablo.

Con todo arreglado y apalabrado ya con La Caja Rural General, pudimos firmar el tan temido contrato de arras con la agencia Inmobiliaria y los vendedores. Ellos se encargarían de aportar el certificado de Eficiencia energética, el certificado de deudas que emite la comunidad, por si tienen algo pendiente y los recibos del IBI y de la Tasa de Basura actualizados. Nos comentaron que, según Resolución del Tribunal Supremo, el IBI tenemos que prorratearlo con los vendedores, es decir, que ellos pagaran su parte hasta el día de la venta y nosotros pagamos la nuestra desde ese día hasta final de año.

Por supuesto que el IBI correrá por nuestra cuenta a partir del año que viene.

Me han asegurado y para ello también la Tasadora lo expresará en su informe, que no existen cargas urbanísticas y la edificación cumple con todos los requisitos del actual plan general de ordenación Urbana, (esto es una tranquilidad para nosotros).

Pablo, el director del banco nos hizo los cálculos de los gastos que conlleva la compraventa y nos alegramos porque actualmente existe una nueva normativa que subvenciona parte de los impuestos de trasmisiones patrimoniales a los jóvenes menores de 35 años pasando a ser del 8% del precio de la compra al 3,5%, no sabíamos que había que pagar al Notario y que te cobran casi 1200 euros por la compra y la hipoteca. Y tampoco sabíamos que después se debía pasar las escrituras por el registro de la propiedad y toma ya, allí también te cascan al menos 500 euros. Joder con la pu…compra si al final no nos va aquedar nada de los ahorros, ni tan siquiera para comprar un sofá. Bueno parece que la Plusvalía Municipal la paga el vendedor, me confirman desde la agencia que el pago de ese impuesto le corresponde al vendedor y eso me tranquiliza bastante.

Lola ya estaba empezando a cabrearse y ese cabreo yo lo percibía e intentaba no darle importancia, pero apagar ese fuego que no era tarea fácil, para sofocarlo hacía falta una amplia brigada de bomberos. Nos estaban despellejando. Nos estábamos hipotecando para los próximos 35 AÑOS.

La Tasadora hizo su trabajo con celeridad y a los diez días exactamente, nos comunicaron del banco y la Agencia, que el próximo 20 de Julio finalmente firmamos en Notaria.

Llegamos a la Notaría y allí nos esperaban como lobos, el oficial de la Notaría, el Director y apoderado del banco y el agente inmobiliario, que según nos dijo, siempre asiste a las firmas por si surge algún inconveniente de última hora que él pueda solucionar. Evidentemente también estaban los vendedores, un señor y una señora de aproximadamente 60 años que nos trataron como si fuéramos hijos suyos.

¡Qué momento y que nervios! Todos pasamos a una gran sala de reuniones, aquello parecía la asamblea general de una sociedad mercantil. Bueno pues esto ya no tiene retroceso ¡Vamos allá!. Notario, banco y nosotros primero, firmamos la Hipoteca. Seguidamente los vendedores, Notario y Nosotros firmamos las Escritura de Compraventa. Los vendedores recogieron los cheques y nos entregaron las llaves, el Notario nos dijo que también nos entregaban la Posesión, estaría bueno que con todo este follón, solo nos dieran las llaves.

Ahora el siguiente paso sería pagar los impuestos e inscribir nuestra compra junto con la hipoteca en el Registro de la Propiedad.

FELICIDAD

Ya somos dueños de un pisito, Lola y yo  vamos a iniciar nuestra nueva vida en este hogar y tenemos la seguridad que seremos muy felices!!!!!!

Si te encuentras en la misma situación que Pedro y Lola y quieres comprar una vivienda, no dudes en contactar con Costa Golf Guadalmina S.L., un grupo de especialistas en el sector inmobiliario estará encantado de atenderte.

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